Recordatorios de turnos
Anotás la fecha, el profesional y el motivo antes de salir del edificio. Así el turno siguiente no depende de un papel suelto ni de un mensaje perdido en el teléfono.
Antes de cargar el primer turno conviene repasar qué es Mi Doctor y qué no. Estas aclaraciones evitan confusiones sobre el alcance de la agenda y sobre lo que cada ficha puede guardar.
La secuencia es corta y no depende de nadie más que de vos. Cada paso deja un registro que después vas a poder leer con calma, sin tener que reconstruir de memoria lo que te dijeron.
Fecha, profesional y motivo de consulta. Con eso la ficha queda identificada y no se mezcla con otras visitas del mismo mes.
Indicaciones, estudios pedidos y cualquier aclaración que el profesional haya dado. Conviene escribirlo el mismo día, aunque sean frases sueltas.
Un estudio por hacer, una receta por retirar, una duda que no llegaste a preguntar. Ese pendiente es lo que retomás antes de la próxima visita.
Las dudas aparecen en casa, no en el consultorio. Las vas anotando a medida que surgen y las llevás ordenadas a la cita siguiente.
Con la ficha a mano, el profesional ve el recorrido completo y vos aprovechás mejor el tiempo. El registro no reemplaza su criterio: lo acompaña.
Si querés ver primero qué se puede guardar en cada ficha, revisá las capacidades de la agenda o entrá directo a los formatos según el tipo de tratamiento.
Si querés que revisemos cómo venís ordenando tus fichas de Mi Doctor, escribinos con lo que tengas a mano. No hace falta que esté completo ni prolijo: alcanza con lo que recordás de la última visita.
Podés usar el correo o el teléfono que figuran abajo. Si preferís arrancar por la vía escrita, mandanos el resumen y te orientamos sobre cómo seguir con la agenda.
Mi Doctor no reemplaza el criterio médico. Si tenés una urgencia, contactá al servicio de guardia que corresponda.
Mi Doctor es una agenda personal que reúne lo que hoy se pierde entre el apuro del consultorio y la rutina de la casa. Cada ficha guarda fecha, profesional, motivo de consulta y qué quedó pendiente, para que la próxima visita empiece con la información a mano y no con la memoria a medias.
Anotás la fecha, el profesional y el motivo antes de salir del edificio. Así el turno siguiente no depende de un papel suelto ni de un mensaje perdido en el teléfono.
Después de cada visita queda un registro breve de cómo venías y qué cambió. Sirve para ver el recorrido con el tiempo, no para interpretar resultados por cuenta propia.
Los análisis, imágenes o interconsultas que quedaron por hacer se marcan en una lista simple, con la fecha en que se pidieron y quién los indicó.
Las dudas aparecen recién al llegar a casa. Las anotás en el momento y las llevás escritas a la consulta siguiente, en lugar de improvisar sobre la marcha.
Cuando el tratamiento se extiende semanas, anotar cada toma o vincularla a un hábito fijo reduce los olvidos. El registro acompaña la indicación, no la reemplaza.
Si acompañás a un familiar mayor, varias personas pueden consultar el mismo resumen y saber en qué punto está el tratamiento sin repetir la información en cada llamada.
Mi Doctor no reemplaza el criterio médico ni promete diagnósticos. Ordena lo que ya te dijeron para que llegues mejor preparado a la consulta. Si querés ver cómo se combina con el resto de las herramientas, podés revisar los servicios disponibles o las soluciones por tipo de paciente.
Si algo de la agenda no queda claro, si una ficha se cargó con datos que después corregiste o si querés saber qué se puede guardar en cada turno, escribinos. Respondemos por correo o por teléfono, según cómo te resulte más cómodo, y no hace falta tener una cuenta para hacerlo: Mi Doctor es una agenda personal, no un servicio con registro de usuario.
Contanos qué necesitás ordenar: recordatorios de turnos, notas de evolución, listas de estudios pendientes o preguntas para la próxima visita. Si es una duda puntual sobre cómo anotar una indicación, mandá el detalle tal como lo tengas y te orientamos sobre la mejor forma de dejarlo registrado.
Para consultas que se entienden mejor hablando, atendemos el teléfono en horario de oficina. También podés acercarte a la dirección postal si preferís dejar una consulta por escrito o revisar el material del proyecto editorial.
Av. Corrientes 1234, Piso 8, Oficina 802, Edificio Corrientes Plaza, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Antes de escribir, puede servirte revisar las preguntas frecuentes: ahí están las dudas más repetidas sobre fichas, estudios y acompañamiento de pacientes. Ver preguntas frecuentes o, si tu consulta es sobre el uso de tus datos, leer la política de privacidad.